
-I-
el autorretrato suele ser mentira
¿quién no sueña?
podría dibujar un unicornio exacto
o aquel puerto con sus barcos
y sus virutas de barcos
¿de qué color son mis ojos?
no pinto bocas mías
¿proporción o perspectiva en mí?
-II-
Leonardo hablaba con pinceles de su invención
razonando la conveniencia o no de aquella luz
“es para la tristeza” –explica a un pigmento amarillo-
mientras sus cabellos rozan la frente anochecida de Florencia.
Julio Obeso González