lunes, 28 de abril de 2008

Innavegable



¿eráis alguien allí?
¿qué significan vuestros nombres?
el viaje (lo que hace viejo)
vuelve la piel anodina
justo al borde de la arena
la falta de equipaje
el labio ungido
desencadenan el vértigo
..................................
¿veis las mismas fieras?
quizá no haya palitroques afines
para las cuentas
y ella está cumplida
porque la luna es la misma
como su vientre
portador de todo un pueblo
.....................................................
¿merece la pena?
una vez tan sólo
no consideré el regreso
la mujer que ya no me esperaba
tenía ceniza en los ojos
y las otras de allá................................del futuro
tenían cenizas en los ojos
yo un vacío innavegable
no es la misma huida
son mapas distintos
pero sé reconocer la desnudez
como única opción
¡bienvenidos hermanos!

Julio Obeso González

6 comentarios:

Viktor Gómez dijo...

Julius, al poema se le gana en la distancia corta, en el requiebro y justo salto que son esos versos finales, zancadas de gigante.

De la precariedad, del vacío, de la sin suerte de los balseros o del amante deportado, del decir huyendo del decir vano, este poema es claro, de esa claridad realmente revolucionaría a la que se referían los poetas que hoy bordean las orillas de una poesía de no ficción en los volcanes del olvido.

Una lava irrumpe, se siente su fuerza de arrase. Son aquellos poetas de la claridad que nos devuelven, ya ceniza sus cuerpos, el cuerpo de fuego de sus poemas. Un caudal al que nos sumamos, Julius.En ese arrase de los rastros del desprecio o de la modorra.

Un abrazote

Tu Viktor

Anónimo dijo...

un tema muy actual el que tocas en tu poema sobre las pateras, ciertamente no es el mismo dolor el abandono de una tierra dónde se dejan ilusiones en el aire que el de un amor que se a porque es mas latente el hecho de abandonar un pais en busca de algo desconocido que algo personal que solo atañe a uno-a
puedo asegurarte que por muy feo que esté el panorama en la tierra que pisan, la desconocida... para ellos es un paraiso!!
me gusta tu final, bienvenidos a ellos, creo que siempre hay un hueco para poder recibir a otro mas
mis felicitaciones por el tema
zoa

Anónimo dijo...

un tema muy actual el que tocas en tu poema sobre las pateras, ciertamente no es el mismo dolor el abandono de una tierra dónde se dejan ilusiones en el aire que el de un amor que se a perdido porque es mas latente el hecho de abandonar un pais en busca de algo desconocido que algo personal que solo atañe a uno-a
puedo asegurarte que por muy feo que esté el panorama en la tierra que pisan, la desconocida... para ellos es un paraiso!!
me gusta tu final, bienvenidos a ellos, creo que siempre hay un hueco para poder recibir a otro mas
mis felicitaciones por el tema
zoa


lo siento!! repito porque me comí texto ( si puedes lo arreglas, este segundo es el bueno)

Julio Obeso González dijo...

Compi: Has clavado el sentido que le quise dar a este poema que una vez escrito, casi me sonaba sacrílego, no por atentar contra deidad alguna, sino por comparar algo tan sacramente inhumano con el viaje del desamor. Pero entonces entendí y tú coincides que los dos son vacíos, el de ellos de todos y el mío exilio que también nos alcanza. Lo dejé así y algo me dice que no he de retocar, dije lo que quería decir: Bienvenidos hermanos.
Gracias Compi.
Julio

Julio Obeso González dijo...

Querida Zoa: Gracias por visitarme.
Ciertamente es un tema actual que tiene su vigencia en los antecedentes de la historia. No deseaba comparar ese DOLOR con el daño del desamor, como le digo a Viktor, es el vacío inmenso, la nada absoluta del viaje, para encontrar ¿más de nada? El desamor no arriesga tanto, no te deja el cuerpo agarrotado mirando hacia el cielo, ni el vientre lleno de agua. Del corazón o alma hablamos otro día.
GRACIAS, UN BESET.
Julio

Viktor Gómez dijo...

Yo también lo entiendo así, Julius. Esta vez coincidimos 100%.

Un abrazo

con muchas ganas de verte

Viktor

 

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