
No vendrá.
Fuiste convidada por labios consagrados.
Nada imaginado es mentira.
Así el café y sus sábanas,
el gozo, los andenes que te hacían vid
en la distancia.
Nunca más.
Mataste al mensajero.
¿Cómo adivinar que la carta
era la daga?
Julio Obeso González
3 comentarios:
Hola Julio,
He sabido de tí por Viktor, y aquí llego.
Tienes un blog muy interesante, y me parece precioso el diseño. También veo a compañeros a los que conozco que te acompañan en el camino...
Y éste poema que te he leido, me ha encantado y parece de lo más sugerente, después del correo que acabo de escribirte.
Yo te diria:
Iré.
Nadie me ha invitado.
Decisión al abrigo
de la realidad.
Un café en el andén.
La distancia
cada vez más próxima
y siempre permanecerá
la esperanza
de un nuevo viaje.
Una carta te llegará
como flecha que hace diana
en destino incierto.
Estel J.
PS. Disculpa mi atrevimiento.
Gracias Estel, nada que disculpar y sí mucho que agradecer. Me comentó Viktor que estarías por Gijón este fin de año, ponte en contacto conmigo y charlamos.
Un beso.
Julio
Julio, por lo que hemos compartido este año, por nuestra última ausencia en los acontecimientos , por lo que está por llegar y multiplicarse en 2008 (bonito número) brindemos juntos.
Te deseo un feliz año lleno de éxito, al menos como este año , pues ha terminado muy bien.
Un fuerte abrazo
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